Antonio Marcano, un jugador que puso a “parir” a sus rivales

El doctor Toño Marcano durante su carrera siempre defendió los derechos de sus compañeros. En la foto es el primero de derecha a izquierda

CARACAS – Por los campos de fútbol de nuestro país han pasado diversos jugadores. Cada uno de ellos con historias y profesiones diferentes. Uno de estos es Antonio “Toño” Marcado, que durante más de 50 años, le hizo honor a su profesión de ginecólogo, poniendo a “parir” a las defensas rivales con sus jugadas a la hora de incursionar en el área rival.

En la Caracas de los techos rojos el practicó varios deportes baseball, ping pong y fútbol. “Yo estudíe en el Colegio La Salle La Colina. En aquel entonces había un terreno baldío y para ir estudiar pasaba por el junto a sus amigos. En ese periplo rumbo al colegio, eran tantas las aventuras desde correr hasta montarse en un árbol de mango.

“Yo estudié en el Colegio La Salle La Colina. Allí a los 10-12 años comencé a jugar futbol. Pero no era el único deporte que practique, en el colegio jugábamos baseball, boxeo, ping pong, ajedrez, natación y fútbol. En los diamantes jugaba de infilder, casi siempre lo hacía de short stop. Con los Criollitos jugué con las diferentes selecciones llegué a practicar con equipos de doble A, pero me decidí en el fútbol. Yo creo que ayudó en mi desempeño en el balompié las carreras y los saltos que hacía con mis amigos. Me ayudó a desarrollar más en la motricidad”

Selección Centroamericana 1969

En esos tiempos donde daba sus primeras patadas a un balón de fútbol, “Toño” Marcano aprendió las técnicas de este deporte de la mano de varios personajes. “El profesor Fuentes, que enseñaba de todo, el nos ayudó a perfeccionar los cabezazos, como dominar el balón, y tantos trucos más con la pelota. También estaban el Hermano Luis y el señor Tironi, este último era el papá de un compañero de clases que también nos entrenaba. Como yo era un amante de este deporte, me quedaba jugando hasta tarde, también veía los entrenamientos del equipo de La Salle que jugaba en el profesional y después practicaba lo visto”.

 

 

Vale recordar que Antonio “Toño” Marcano inicia sua andar en el fútbol como arquero, pero como él mismo dice: “¡Yo era muy inquieto! No podía quedarme parado en el mismo sitio y como arquero me fastidiaba. Por eso me pusieron a jugar fuera del arco. Muchas veces cuando el equipo de Primera de La Salle hacia sus caimaneras muchas veces me quedaba jugando con ellos. En ese momento tuve el privilegio de compartir con jugadores come el Cata Roque, Castroman, Paragua Jiménez (el papá del paraguita que jugó con la vinotinto en el boom vinotinto), Urutia. Gracias a ellos y otros más aprendí muchísimo”.

Esas “caimaneras” le ayudarían a dar el salto a la Primera División, aunque su transitar en la máxima serie del fútbol nacional no sería constante debido a su profesión de médico. A lo largo de su dilatada carrera Antonio “Toño” Marcano  jugaría en todos los torneos existentes desde la Primera División hasta el Torneo Ibérico. En sus más de 50 años en el fútbol vistió los uniformes del Deportivo Portugués, Unión Deportivo Canarias, Maiderense, Club Los Cortijos, Pedagógico, Don Bosco, Santo Tomás entre otros.

“Debuté en la Primera División a los 17 años con el uniforme de La Salle. Aún estaba en bachillerato. En uno de esos juegos luego de un contraste en un juego tuve una conmoción cerebral. Eso me mantuvo alejado de los terrenos de juego por casi un año. Cuando volví La Salle desapareció y había cambiado su nombre por Nacional, ese equipo era dirigido por el Quemao Olivares, que era en ese entonces presidente de la Federación”.

Tanta era la pasión por este deporte que Toño Marcano se ponía a practicar con la pared con los dos dos pies. Llego a chutar el balón en movimiento mejor con la pierna izquierda que con la derecha, mientras que a balón parado si era mejor con su pie natural el diestro. En los tiempos donde Antonio Marcano jugaba profesional en los equipos criollos predominaban los extranjeros.

“La contratación de extranjeros era el show y el jugador venezolano no tenía cabida. Los criollos que jugábamos bien nos bajaban al lateral hay varios casos Chiquichagua era un excelente mediocampista y lo cambiaron de posición. Otros casos son el Indio Mota y Luis Mendoza”.

En 1972, la selección venezolana participó en la Copa 150 Aniversario de la Independencia de Brasil, también conocida como Mini Copa del Mundo. Este torneo se jugó en Brasil entre el 10 de junio y 10 de julio de ese año. En dicha competencia había tres grupos, el A estaba conformado por Argentina. Colombia, selección africana y selección centroamericana. En el Grupo B se enfrentaban Portugal, Eire, Ecuador, Irán y Chile. Mientras que nuestra selección nacional se midió Yugoslavia, Bolivia, Paraguay y Perú.

Venezuela perdería en tres de los cuatro juegos disputados. En la derrota 10-0 ante Yugoslavia, Antonio Marcano sería protagonista un hecho que pasará a la historia como ¿Y dónde está el doctor?.

“¡Los yugoslavos tenían un trabuco! Tenían a un jugador llamdo Oblak que a los tres minutos ya nos había marcado un gol, pero el más temido era Dzajic que venía de ser bota de oro en europa. Cuando ellos atacaban te arrollaban, parecían trenes. Otra anécdota que puedo contarte de ese juego es que la pizarra del estadio sólo llegaba a seis goles, el anotador le dio vuelta al seis cuando los eslavos anotaron el noveno y no tomó en cuenta ni el séptimo, ni el octavo. Pero cuando llegó el décimo, la pizarra siguió marcando nueve”.

En 1985 y después de la desaparición del Deportivo Portugués, un grupo de lusos liderado por Mario Pereira (ex-jugador del club), tomaron la decisión de dar el salto y “atacar” el fútbol profesional con el Marítimo. El equipo fue inscrito en segunda división y reciclo mucho de los recursos humanos del desaparecido Deportivo Portugués (entre ellos el Técnico Rafa Santana y algunos atletas como Antonio Marcano), arrasando desde el principio del campeonato y conquistando el ascenso, invictos dejando un récord de 28 juegos sin perder.

“Ese equipo daba espectáculo en la cancha y no encontraba rival en el campeonato de segunda. Todos los amantes del fútbol nacional comenzaron a quedar sorprendidos: ¿De donde fue que salió este equipo? Comenzó a crecer una onda de entusiasmo alrededor del club y cada encuentro disputado en la condición de local, fue convertido en una fiesta de afirmación de la nacionalidad lusitana. Familias enteras de luso-venezolanos volvían a tener un equipo que los llenaba de orgullo cada vez llenaban mas el estadio con asistencias que rodaban casi los 15 mil espectadores, cifras impensables para equipos de la capital de un país que no llevaba más de dos o tres mil personas por juego”.

Entre los juegos que Toño Marcano recuerda con mayor emoción esta su debut con la selección nacional con la categoría Sub 20.

“Fue el 5 de marzo de 1967, en Paraguay, durante un Suramericano Sub 20. Como cosa rara nos tocó debutar ante el anfitrión en el estadio Defensores del Chaco que ese día estaba lleno. Recuerdo que cuando comenzó a sonar el himno nacional se me salieron las lágrimas. Ese juego ante los guaraníes lo jugamos a 42 grados a la sombra. El primer tiempo terminamos 0-0, pero en el segundo nos metieron 4 gales. Al finalizar el juego 4-5 compañeros los hospitalizaron porque terminaron deshidratados. Yo en ese partido disputé los 90 minutos. Otra cosa que recuerdo de esa primera experiencia con la selección fue que el embajador que estaba en Paraguay nos invitó a su casa y cuando entramos nos tocaron e alma llanera esa fue otra cosa que me encantó”.

Una de las decepciones de Marcano es no haber enfrentado a Brasil en las eliminatorias rumbo al mundial México 1970. Toño no pudo asistir por sus compromisos como médico. Esa selección brasileña derrotaría a Venezuela 0-5 con triplete de Tostao y dos goles de Pelé, esa selección se titularía tri-campeona del mundo al año siguiente.

Toño Marcano, fue  uno de los jugadores que dejó su marca y sello en el fútbol venezolano. Por ahí decían, que un Torneo Ibérico sin Toño Marcano, no tenía el mismo atractivo. Era un futbolista que le hacía honor a su profesión académica con sus jugadas ponía a “parir” (recordemos que es ginecobstetras) a las defensas rivales.

Marcano hasta hace pocos años demostró su clase en los terrenos de juego en las diferentes ligas, empecinado siempre en llevarse la victoria, tenía una entrega única en cada una de sus participaciones y ello le valió para ser reconocido como uno de los jugadores que hicieron historia en el balompié.

Para Toño como él mismo dice “El  fútbol es pasión, entrega, sacrificio, humildad, compromiso con tu equipo y inteligencia al saber jugar”. Hoy, en día Antonio Marcano es un reconocido y admirado médico ginecobstetra.

 

De Fioravante De Simone

coordinador y editor

Venezuela Fútbol