Rafael Cadenas aún muestra su clase

Conozco desde hace muchos años a infinidad de exjugadores del fútbol profesional, buenos y no tan buenos, y de todos los que conozco, hay uno que disfruta hablando de su trayectoria y mostrando sus recuerdos: Rafael Arturo Cadenas Martínez.

Este zuliano radicado desde niño en Mérida, y que por no conseguir acá con quien jugar a la pelota se dedicó al fútbol, mantiene franelas, fotos, recortes de prensa y mucos otros recuerdos, muy bien cuidados, y no duda en llevarlo a cualquier sitio que le soliciten.

 

 

Nos citamos en la sede de la Asociación de Fútbol de Mérida, y aunque le pedí que  (por los problemas de transporte), trajera solo lo que consideraba más importante, se apareció con  un bolso inmenso lleno de recuerdos y anécdotas.

Podríamos pasar toda una tarde conversando con “Cadenita”, como le dicen sus amigos, ya que cada cosa que sacaba de su bolso, era una conversación larga dando detalles.

Pero por  cuestiones de espacio y tiempo le pedimos ser breve y conciso en sus respuestas (cosa difícil en Rafael Cadenas), y no perdió el tiempo, porque habló mucho y hasta se refirió a lo que nos afecta a todos: la Diáspora que separó a su familia y lo tiene muy triste.

De no ser porque aún juega y le gusta, lo hace bien en el llamado “Cementerio de los Grandes”, las canchas de “La Arenita”, Rafael Cadenas estaría enfermo por el dolor acumulado de ver partir a sus seres queridos. Así respondió a nuestras interrogantes:

-¿Cómo fueron tus inicios en el mundo del fútbol?

Bueno, cuando llegamos aquí a Mérida yo jugaba beisbol, ya que soy zuliano, al llegar acá a Mérida casi nadie jugaba beisbol, y empecé la práctica del fútbol.

-¿Cómo comenzaste a jugar fútbol?

Comencé en la comunidad de La Hoyada de Milla con un grupo de niños, mi papá y el profesor Ulises fueron los que me iniciaron a mí en el fútbol en el equipo Fetramérida en infantil C.

-¿Cómo era la formación para los futbolistas en esa época, para ustedes los pequeños, cómo los formaban?

En ese tiempo no era tan difícil, uno conseguía casi todos los implementos para jugar al fútbol, como los guayos, no se usaban las canilleras, pero no fue tan difícil el inicio en el futbol.

-¿Y los entrenadores cómo eran en esos momentos?, ¿te enseñaban?

Bueno, en ese tiempo pasé a la Escuela del ULA Mérida, de la Universidad de Los Andes, con los profesores Antonio Dacosta Castanheira, y ese gran entrenador venezolano como es el profesor Amenodoro Dugarte.

-Además de ellos ¿qué otros entrenadores tuviste en esa época en el aficionado?

Bueno, mi papá fue uno de mis grandes entrenadores, pero el no tenía tantos conocimientos como entrenador, como si los tenía el profesor Amenodoro Dugarte, que fue quien más me enseñó en esa época.

-En el fútbol amateur ¿con cuantos equipos jugaste en Mérida?

En mis inicios con el equipo Fetramérida, que quedamos campeones de la categoría infantil C , de allí pasé a la ULA en infantil “B” y fuimos campeones también, como en casi todas las categorías que jugué, infantil “A” y Juvenil, siempre con ULA, hasta que a los 18 años debuté en el fútbol profesional.

-En tu época de amateur ¿en qué posición jugabas?

Allí siempre jugaba de centrodelantero e implanté un récord en el campeonato infantil “B” al anotar un total de 51 goles en ese torneo, siempre jugado de centrodelantero con la Universidad de Los Andes.

-¿Cómo fue tu salto al fútbol profesional?

Bueno, ya venía de las categorías menores de la ULA de la mano del profesor Amenodoro Dugarte y Antonio Dacosta Castanheira, y ellos me llevan al equipo profesional de la ULA, yo soy fundador de ese equipo en el año 77. A este profesor le debo mucho, pues así como comencé de su mano en el fútbol aficionado con la ULA, también guiado por él di el salto al profesional con ULA-Mérida.

 

-¿Y en el fútbol profesional con qué equipos jugaste?

En el profesional jugué con el ULA-Mérida, luego pasé al Portuguesa donde compartí con los mejores jugadores de esa época criollos e importados, también defendí los colores del Zamora, de Estudiantes de Mérida con el que fui campeón, y con El Vigía Fútbol Club.

-¿Con qué equipo te retiraste?

Me retiré vistiendo los colores de Estudiantes de Mérida, no recuerdo en este momento el año, pero lo hice porque tengo conocimientos de electricidad y me contrataron en la empresa Cadafe.

-¿Te daba más ese trabajo en Cadafe que jugar fútbol profesional?

Bueno, en ese tiempo no había suficiente dinero, a uno como jugador no le pagaban bien, en cambio en una empresa grande y seria uno iba prácticamente a asegurar su futuro y su vida pues.

-¿Cómo era la primera división profesional en ese momento cuando tu jugabas? ¿se podía vivir del fútbol?

Claro Ricardo….  Recuerda que en ese tiempo el dólar estaba a 4,30, y éramos económicamente una potencia, esto lo pueden confirmar en todos los ámbitos, y hasta en el fútbol, porque nos dábamos el lujo de traer a grandes jugadores del continente, que incluso compartieron conmigo en ULA y Portuguesa, como Jairzinho y Núñez.

 

-¿Pero de verdad se podía vivir del fútbol?

Claro que sí se podía vivir del fútbol, y se podía comprar lo que tu quisieras, casa, carro, te quedaba dinero para ahorrar.

-¿Con cuáles estrellas, nacionales o importabas compartiste en esa época?

Como dato te puedo decir que en ese tiempo ULA-Mérida de su oncena titular, siete de nosotros éramos fijos en la selección de Venezuela, como Rodolfo Carvajal, Gerardo Vielma, Memín Sánchez, René Torres, Rafael Cadenas, César Baena, y compartí con muchos otros de la época, como Pedro Febles, el gran Cheché Vidal, y son tantos que se me quedan en la memoria, ojalá no se pongan bravos porque uno no los nombra, y de importados compartí con jugadores como el gran Chachachá Andrade, que después llegó a ser capitán de la selección brasileña, es impresionante la cantidad y calidad de los jugadores que llegaron en esa época, que yo particularmente la llamo como la época del fútbol dorado en Venezuela, cuando no venían jugadores “maletas”, sino jugadores de primera línea que sabían que aquí en Venezuela se iban a hacer ricos porque el bolívar valía mucho.

-¿Qué partido recuerdas más de tu época de profesional?

Haciendo memoria, entre tantos y tantos que jugué, me recuerdo una vez jugando con ULA-Mérida, que vino Portuguesa desde Acarigua, y en esa época al Portuguesa le decían “La Legión Extrajera”, porque era un récord en el mundo en esos tiempos, y no era como ahora en Venezuela, que hay un límite de solo 5 extranjeros por equipo y la gran mayoría son criollos. Por darte un ejemplo, en ese tiempo el Lara Fútbol Club salía con once brasileños, y nosotros en ULA –Mérida teníamos a 7 venezolanos en la titular, y sin problemas le ganábamos por goleada al Lara.

Para responderte el partido que recuerdo fue jugando con ULA-Mérida y recibiendo acá al Portuguesa que en ese tiempo traía a Jairzinho como su máxima estrella, y yo jugaba con ULA de número diez, pero me mandaron a marcar al brasileño y yo no soy un jugador de marca, lo mío es alimentar a mis compañeros, de acompañarlos y ponerles los goles, pero me pusieron a marcar a Jairzinho, y lo marqué tan bien que perdimos por 3-0 acá en Mérida.

 

-¿Quiénes fueron tus entrenadores en tu época de jugador profesional?

De mis entrenadores, como te he dicho, mi padre Rosalino Cadenas que me inculcó el fútbol, el profesor Ulises que por ahí siempre nos vemos, ellos dos a nivel amateur, junto a mi mentor el profesor Amenodoro Dugarte y el profesor Antonio Dacosta Castanheira, estos dos últimos responsables de mi salto al fútbol profesional.

En la selección recuerdo mucho al profesor Manuel Plasencia, quien para mí es  uno de los mas grandes entrenadores venezolanos, y a quien le envío mis respetos, pero siempre me he preguntado el porqué de una suspensión que él me aplicó, y hasta el sol de hoy nunca he podido averiguar la razón de la misma, el porqué me apartó de la selección de Venezuela por una situación surgida antes de los Juegos Olímpicos de Moscú, y no solamente me apartó a mí, sino también a Gaby Barreiros y William Méndez. Hasta el sol de hoy no he podido saber la respuesta del profesor Plasencia.

Entre mis buenos recuerdos está el haber conocido y aprendido mucho de esa gran estrella como lo fue Alfredo Di Stéfano, cuando nos visitó acá en Venezuela con el “Cata” Roque como técnico de la selección, y en preparación para una eliminatoria mundialista.

-¿Cómo fue tu experiencia con la camiseta vinotinto?

Fue espectacular, impresionante, orgulloso, no solamente mi familia sino yo también, porque la primera vez que la vestí estaba muy chamo, fue a la edad de 17 años, en ese tiempo preseleccionaron más de 30 jugadores, y solamente 18 iban a quedar en la selección para viajar a los Estados Unidos, y el hecho de que quedé en ese grupo, fue una inmensa alegría y orgullo para mí y para los míos, fuimos a un evento internacional en San Louis, Missouri, y habían equipos de Alemania, Estados unidos y Brasil entre otros.

-¿A qué competencias asististe con la selección?

Después de este torneo en Estados Unidos, formé parte de la selección en el Sudamericano Juvenil que se realizó acá en Venezuela y al que vino ese monstruo de Diego Armando Maradona, también estuve en unos juegos Bolivarianos en La Paz, Bolivia, y también fuimos por primera vez con la selección de Venezuela a jugar a Europa, además de jugar más tarde una Copa América al lado de esas grandes figuras como Luis Mendoza, Rafa Santana, Cheché Vidal, Pedro Febles y otros, y por último estuve en una eliminatoria mundialista también.

-¿Después de colgar los botines a qué te dedicaste?

Como lo señalé antes, por mis conocimientos de electricidad logre ingresar a la empresa Cadafe, y en esta gran empresa trabajé y logré mi jubilación con todos los beneficios que eso implica, porque te repito, en esa época no todos podíamos vivir del fútbol o asegurar nuestro futuro, y por eso decidí ingresar a Cadafe, ya que la vida activa del futbolista profesional es corta y si no has ahorrado o invertido, al retirarte tu futuro es incierto.

En este punto Rafael Cadenas aprovechó para enviar saludos a toda la familia, sus hermanas y hermanos, además de sus hijas Iscarelis Cadenas la mayor, Yarisay Cadenas, Andreína Cadenas y Solmary Cadenas, “y triste, porque de las cuatro dos se me fueron, como esa gran cantidad de jóvenes que están saliendo a buscar el futuro en el exterior, porque acá no tienen nada y cada vez estamos peor”.

-¿Cómo ves el fútbol actualmente en Venezuela?

“Sobre ese tema es muy bueno hablar, ya que por ahí están apareciendo unas publicidades de que ya se oye el Himno Nacional para el Mundial 2022, pero en mi humilde opinión creo que es mejor no sacar nada de esto, porque todavía no se ha terminado este Mundial, y me acuerdo que en el Mundial pasado de Brasil también sacaron una propagandita por ahí diciendo que íbamos a ir a Rusia’2018, pero no fue así…Hay que trabajar y muy fuerte, además pienso que ir a un Mundial no es nada fácil, y hoy en día menos, con la situación que vivimos en nuestro país. Primero Venezuela tiene que levantarse, tiene que salir de esta crisis que vivimos, tenemos que tener buena salud, buena economía, mucha prosperidad y haber pasado esta situación, para entonces pensar en un Mundial, porque así como estoy yo, que se me fueron las hijas y unos nietos, así están la mayoría de las familias, uno está triste por esta separación”.

“Primero tenemos que arreglar nuestro país, salir de esto y echar pa’lante todos los venezolanos, volver a unirnos las familias y el país, y solo así podemos pensar y trabajar para ir al Mundial de Qatar”

Autor

Ricardo Cabrera