La FIFA y el Fallo de Bruselas

En el año 2015, si mal no recuerdo, explotó la crisis de la FIFA. Fue cuando el FBI y los tribunales norteamericanos revelaron algo que hasta los más desprevenidos ya sabían: su antigua, multiforme, profunda y extendida corrupción en el manejo de los asuntos del fútbol.

El Fifa-Gate: el cuento sobre las cuentas

 El cuento es conocido.  Es el cuento del Fifa-Gate, sobre  las cuentas bancarias de al menos dos decenas de dirigentes de las federaciones nacionales de fútbol, entre ellos el Presidente de la nuestra, que salieron de sus cargos y fueron llamados a comparecer ante los tribunales. Más clara no pudo ser la fiscal general de Estados Unidos cuando, refiriéndose al caso, habló de una “corrupción rampante, sistemática y profundamente enraizada” en la cúpula de este deporte, denuncia que recaía en una organización jurídicamente definida como  ONG sin fines de lucro,  aunque  tuvo un Presidente, Joao Havlenge, que la sinceró  cuando, hace treinta años, asumió el máximo cargo anunciando que llegaba a “… vender un producto llamado fútbol”, resumiendo así, de manera admirable, una doctrina que continúa vigente en la gestión de la Fifa.

Dos ex –presidentes más a la cárcel

Saco a colación lo anterior porque hace apenas unos días, como continuación del Fifa- Gate, fue sentenciado a nueve años de cárcel  por los tribunales norteamericanos Juan Ángel Napout, antiguo Presidente de la Federación paraguaya de futbol. Nadie puede negar, desde luego, que se trata de una medida positiva en contra de la corrupción del balompié mundial, aun cuando no da para  mayores esperanzas, visto que continúan en pie las estructuras que desde hace tiempo formatean el funcionamiento del organismo. Por eso, bajo la conducción de Gianni Infantino la Fifa sigue siendo, a pesar de algunos cambios, el mismo establecimiento deshonesto y arbitrario de siempre. En este sentido solo basta con tener presente las circunstancias y los negocios que han rodeado la escogencia de los desiertos de Qatar como sede del próximo  campeonato mundial

 

El fallo de la Corte de Bruselas

Con respecto a lo señalado anteriormente cabe señalar que el pasado 29 de agosto, la Corte de Apelación de Bruselas emitió un fallo importante.  Se trata de un veredicto que contradice claramente la autonomía, muchas veces con visos de impunidad, de la que hasta ahora gozaba el Tribunal del Arbitraje Deportivo (TAS). A partir del mismo las decisiones de este último ya no se encuentran por encima de los tribunales civiles y, por tanto,  las autoridades deportivas no podrán sancionar a personas o clubes contando sólo con el dictamen del TAS.

La sentencia en cuestión llega tras una denuncia tramitada por un equipo belga  ante la FIFA, pero atañe igualmente a otras federaciones tanto internacionales como nacionales. Se trata, creen los expertos, de una decisión puede afectar en buena medida el modo como se gobierna el deporte, dado que pone en jaque el modelo judicial que lo ha venido rigiendo, del que se ha alimentado el desarrollo de la corrupción en todas sus disciplinas. Como era de esperarse, la decisión ha movido intereses y suscitado polémicas jurídicas y ya se habla de apelaciones contra ella, paridas en el vientre del “establishment” deportivo.

Veremos, pues, si el fallo de Bruselas termina convirtiendo al deporte, sobre todo al fútbol, en un ámbito más transparente y honesto que el que es hoy en día.

 

Ignacio Avalos Gutiérrez

Venezuela Futbol

Septiembre 2018