Estupendo y muy informativo Foro–Chat El fútbol de los Juvines fue del más alto nivel

ULA !968 1er Campeón

Comenzaremos este foro con la información concreta de qué fueron los Juvines o Juegos Venezolanos de Institutos de Educación Superior, competencias deportivas de muy alto nivel, que marcaron pauta desde sus inicios, en los años 70, y hasta principios de este siglo, cuando dejaron de existir gracias a autoridades nacionales que con esas ansias de cambiar todo, y con ese populismo barato que pregonan, los eliminaron por considerarlos “elitescos”, ya que ahí solo competían los mejores.

Los apartaron y dieron paso a algo llamado Juvineu (Juegos Venezolanos de Institutos de Educación Universitaria), donde no participan los mejores, sino todas y cada uno de las universidades e institutos de educación superior del país, aunque no tengan atletas de relieve, algo así como “el Chiripero” del deporte universitario, una burda copia de los históricos Juvines, pero que nunca, en el tiempo que llevan de existencia, han tenido la relevancia y calidad de esas competencias organizadas por la FEVEDES desde el 72 hasta el inicios del presente siglo.

Aclarando también que la Federación Venezolana Deportiva de Educación Superior, la conocida FEVEDES nació el 11 de Abril de 1970, en la ciudad de Mérida, como una iniciativa de los rectores y directores de deportes de las grandes y emblemáticas universidades del país, para que cada institución mostrara a sus mejores atletas y selecciones.

De Fevedes a Fevedeu

También esta Federación de tanto renombre e historia, la Fevedes, la desaparecieron de un plumazo para dar paso a la Federación Venezolana de Deporte Universitario, la Feveneu, que creó los Juvineu.

Lo Juvines eran competencias de muy alto nivel, comparadas incluso con los Juegos Deportivos Nacionales, por la calidad y competitividad de los atletas que participaban, pero esto desapareció, por los llamados Juvineu que se fueron extinguiendo en el tiempo, cuando existieron no tenían ninguna relevancia, y hoy en día nadie habla de ellos.

Investigando en la web lo último que pudimos recopilar e relación a los Juvineu, fue en el portal “Tiempo Universitario” una información en la que se señalaba que “La XIX edición de los Juegos Venezolanos de Instituciones de Educación Universitaria (Juvineu) se realizará durante el mes de julio del 2020 en el Instituto Universitaria Tecnológico de Puerto Cabello, que fue la sede escogida durante la última asamblea general de Fevedeu”.

Se añade en la nota que “Los Juvineu 2020 se realizarán durante el mes de julio, fecha en que está por concluir el calendario académico de las universidades del país y, por ende, es la mejor fecha para los atletas y porque tampoco coincidirán con los Juegos Deportivos Nacionales”.

Seguramente por la Pandemia y la Cuarentena fueron suspendidos, porque ni una letra más encontramos sobre estas competencias, se acabaron, como también se acabaron desde hace mas de 7 años los Juegos Deportivos Nacionales Juveniles.

UCV 1977

Elecciones y ¿rescate de los Juvines?

Continuamos en la revisión de la Web buscando información sobre deporte universitario, desaparecido en los últimos tres años, y nos encontramos que se acaban de realizar las elecciones de la Fevedeu.

Antes de las elecciones observamos las noticias de una plancha que parecía la oficialista, donde el que fue secretario general en el período anterior, 2015-2021, prometía muchas cosas que debió haber cumplido en su gestión anterior.

“Inclusión y rescate de la historia: las cartas de Marcos Manzano @marcosjmanzanoi como aspirante a la presidencia de Fevedeu. Este 18 de agosto se llevarán a cabo las elecciones a la presidencia de la Federación Venezolana de Deportes Universitarios (Fevedeu), una Federación con mucha historia en nuestro país y que promueve los valores fundamentales desde el punto de vista de educación y preparación para los atletas”.

“El rescate de los Juvines como marca emblemática de la Federación Venezolana Deportiva de Educación Universitaria, es otra de las prioridades del líder de la plancha “Universitarios Unidos”. Inclusión y rescate de la historia: las cartas de Marcos Manzano como aspirante a la presidencia de Fevedeu”. Manzano es el secretario general de la directiva saliente.

Pues bien, en la fecha prevista, 18 de agosto, teniendo como escenario el Gimnasio Cubierto “José Joaquín Papá Carrillo” del Parque Miranda en Los Dos Caminos, fueron las elecciones, en las que participaron representantes de solo 30 universidades, con un universo de 157 electores, entre entrenadores, estudiante atletas, directores y/o coordinadores de deporte.

La Junta Directiva de la Fevedeu para el período 2021-2025 que resultó electa por mayoría abrumadora la conforman como presidente Marcos Manzano (anterior secretario general), como vicepresidente Jonny Noriega, como secretario general José Luis Alvia, como vocal Miguel Sotomayor, y como tesorero Mauro Montero. Sigue el deporte universitario en manos de sectores oficialistas, más de lo mismo.

USM 1986

Luis Vidal y los Juvines

En este portal nuestro amigo Luís Vidal promovió el foro sobre el fútbol que se jugó en los desaparecidos Juvines, y como bienvenida a los asistentes les escribió lo siguiente:

“En este Foro sobre el futbol en los JUVINES y los Campeonatos Nacionales universitarios de este deporte, les puedo señalar que esta competición tuvo la fortuna de contar entre otros con atletas del profesional que estudiaban en las universidades, lo que elevaba el nivel de la competencia”.

“De aquí se contrataciones, por lo que entrenadores del profesional fueran asistían o mandaban observadores a los juegos, y por supuesto que era un orgullo representar a la universidad. Vale la pena recordar que las Universidades llegaron a implementar sistemas de Becas tanto en las instituciones públicas como privadas”.

“Esta competición fue parte del tope de la pirámide tan importante como eran los Juegos Nacionales adultos y juveniles, y/o los campeonatos nacionales de futbol, en este grupo hubo excelentes jugadores tanto amateurs como aquellos que lo hicieron en el profesional, e incluso unos cuantos que fueron vinotintos sin estar en el profesional , hubo una serie de Directores Técnicos muy buenos y conocidos que le daban categoría a la competencia.

Documentaremos esto como un capítulo de la historia del fútbol Venezolano, con los testimonios de protagonistas del fútbol de los Juvines”:

A cada participante se le envió el mismo formulario con las siguientes preguntas:

1.- ¿Qué nivel tenía la competición y la organización de los Juvines con todos sus deportes?

2.- ¿Cuáles son las Mejores Universidades a que te enfrentaste y si tuvieras que hacer un Ranking y poner una lista de las mejores 5 cuáles pondrías?

3.- ¿Cuál de los Juvines recuerdas más y cuál fue la ciudad donde fue mejor organizado?

4.- ¿Cómo era el nivel de los jugadores, tanto tus compañeros como rivales?

5.- ¿La Universidad les concedió el permiso para los juegos o había resistencia del profesorado a que asistieran, incluso por el tema de reposición de exámenes posteriormente?

Tony Carrasco

Este es un producto del fútbol de los Juvines, lo que fue en el fútbol rentado y lo que es hoy en día como profesional de la comunicación social, se lo debe a su Universidad Central de Venezuela, en la que entró como atleta de alto rendimiento, y a su actuación en los Juegos Universitarios.

En cuanto a los Juvines, los Juegos Universitarios, que tuvieron tanto arraigo y peso en el futbol venezolano, tuve la fortuna de participar en 5 Juegos universitarios, 4 de ellos juvines y uno de fútbol exclusivamente, te puedo decir que el nivel que tenía esta competencia y la organización estaba incluso por encima de muchas veces de fútbol y de también no solamente el balompié sino de todos los deportes a nivel del torneos nacionales o de los juegos nacionales que se llevaban a cabo antes en el país.

Mi primera experiencia fue en Mérida, en aquel torneo donde con la UCV logramos ser subcampeones en 1985 u 86,  y allí jugamos la final contra un Universidad de Los Andes que fue a la postre el campeón en esa final con un equipo conformado con jugadores como Rodolfo Carvajal, Ildemaro Fernández y otros, este era el equipo profesional ULA Mérida vistiendo los colores de la Universidad de Los Andes, porque casi todos los jugadores de ese equipo estudiaban en la ULA.

Recuerdo que la UCV subía de segunda a primera división también ese año, yo me estaba incorporando allí y el club de la UCV logró después de esto ya titularse de manera consecutiva en tres ocasiones como campeón del fútbol de los Juvines.

En estos juegos hubo siempre un altísimo nivel, porque mucho de los jugadores y yo me incluyo entre ellos, éramos perfectos desconocidos, y gracias al futbol de los Juvines logramos darnos a conocer para subir al fútbol profesional. de hecho las primeras coberturas de partidos y de prensa que viví fueron los juvines, en aquellos de Mérida de los primeros, y después los que se llevaron a cabo también en Táchira en San Cristóbal, también Valencia y bueno como ustedes saben, por toda Venezuela.

En cuanto a los mejores juvines para mi, yo me quedo con los de Mérida entre los que fueron mejor organizados, precisamente los primeros por la afición, estadios llenos porque población respondió, se jugó en el Estadio “Guillermo Soto Rosa”, la antigua sede de Estudiantes de Mérida, y también se jugó en Campo de Oro donde se llevó a cabo la final.

En esa ocasión el estadio estaba a casa llena, completamente repleto, con todas las transmisiones de radio y televisión y de prensa como en el fútbol profesional, y con toda la afición paralizada para vivir esta gran final, además fuimos muy bien atendidos, con hoteles de primera y estructura impecable para la Ciudad de los Caballeros.

 En estos Juvines en los que participé en ese entonces, se formaba un mix en cuanto el nivel de los compañeros y rivales había siempre tres o cuatro figuras que ya estaban en el fútbol profesional y el resto jugadores universitarios que aunque no vivían de eso, pero eran estudiantes de la universidad que tenían un gran nivel futbolístico Así que esa combinación pues hacía veteranía con jóvenes talentos y como dije anteriormente, lo importante es que esos noveles talentos lograron a través de los Juvines darse a conocer, y muchos fueron catapultado al fútbol profesional.

Recuerdo en el equipo de la Universidad Central de Venezuela, estar allí jugadores como Carlos “Cayoyo” Domínguez, o también con Marubini, con otros jugadores como Isidoro Maita, Cruz Tovar, y a algunos como era el estilo en esa época, no solamente en la UCV sino en casi todas las otras universidades, se les conseguía el cupo universitario para poder estudiar, gracias al fútbol y a los juvines.

Filippo Fabiani

Este criollo de origen italiano, defendió en los Juvines a su Universidad del Zulia, y también estuvo en el fútbol profesional, respondiendo a las cinco interrogantes asi:

  1) El nivel de estas competencias siempre fue de primera, un torneo fuerte y donde sólo destacaban los mejor preparados, los que contaran con las mejores figuras, ya que todas las universidades contras las que competí, estaban debidamente preparadas y con sus mejores figuras, no dejaban nada al azar.

2) En el fútbol de los Juvines siempre las más grandes y mejores universidades del país fueron las que destacaron, la Universidad de los Andes en primer lugar, también la Universidad Santa María con su aguerrido equipo, la Universidad Central de Venezuela no se quedaba atrás, la Universidad de Carabobo, y por supuesto, mi Universidad del Zulia

3) Los Juvines que más recuerdo son los del 92 en Barquisimeto, y los del 94 en Mérida, porque estuvieron bien organizados, hubo siempre participación de todos los profesionales de la ciudad organizadora, por tener todo bien preparado, sin ningún contratiempo, y en eso se han caracterizado estos juegos.

 4) El nivel competitivo de este fútbol siempre fue muy alto, competitivo y aguerrido, como el resto de los deportes de estos juegos Universitarios, y más en el fútbol, porque de ahí salieron atletas profesionales o para representar a Venezuela en varias las disciplinas

5) Por lo que pude experimentar y conocer, las universidades siempre fueron buenas colaboradoras con sus atletas, dando becas por alto rendimiento a los que las merecían, más bien apoyaron a sus alumnos atletas que las representaban, para luego recuperar los días atrasados de clases con exámenes y profesores que les daban recuperativos.

UCAB

José Velásquez

Otro atleta de alta competencia que vio en el deporte su oportunidad de lograr estudiar una carrera y graduarse de profesional, pero que en el fútbol no lo consiguió, José Velásquez, nativo de La Guaira que defendió los colores de la UCV en Juvines y en el fútbol profesional.

En mi opinión el nivel de los Juvines en esa época era bastante bueno, digamos que en una escala del 1 al 10 yo los pondría en el 6 o 7, con respecto a las universidades y cual sería para mi la escala, pienso que en mi momento, yo participé en dos Juegos Universitarios, y la Universidad que pudiera destacar en mi apreciación personal, es la Universidad de Carabobo, la USB, la ULA, LUZ y la UDO en ese mismo orden que te señalo.

En cuanto a cuál de los juvines recuerdo con más fuerza, fue el que hicimos en Caracas, que fue bastante bueno en organización y participación, quedando nosotros campeones.

De mis compañeros de selección en esos dos Juvines, considero que esa fue una camada de personas que pudieron algunos haber seguido como jugadores de fútbol profesional, pero se decidieron por terminar sus carreras universitarias, recuerda que en esos tiempos el fútbol no era tan bien pagado como lo es ahora, y las condiciones que se ponían para saltar al profesional no estaban a la altura, no había buenas condiciones para dedicarse al profesional.

Aunque en las articulaciones de la Ley de Universidades en aquella época se señalaba que tiene que haber empatía entre el deporte y el conocimiento adquirido en la carrera de la universidad, eso no sucede, muchos profesores no están de acuerdo con esa situación, y aunque pudieras ir al Rectorado, en el caso de la Universidad Central de Venezuela, nuestra UCV, no se tiene apoyo, no se le brinda apoyo como debe ser al estudiante que tiene siempre ese difícil doble rol de atleta de alto rendimiento que representa a su alma mater, y que a la vez es estudiante de una carrera en la Universidad, por lo menos en la UCV no disfrutamos nunca de eso, de ese necesario apoyo. Eso no sucede aquí en Venezuela.

En mi caso, que fui durante un tiempo profesor instructor en la UCV, los muchachos me pedían permiso, si podía prorrogar el examen, yo trataba de ayudarlos, avocándome a la articulación de la Ley de Universidades, pero es muy difícil estudiar y hacer deporte de alta competencia es duro, se dan casos esporádicos, pero la UCV no lo hace como debería ser.

Pedro Alonso

Pedro Alonso, ex jugador profesional que defendió los colores de la Universidad Central de Venezuela, la UCV, y fue a unos cuantos Juvines en los cuales obtuvo campeonatos con esta divisa. Es Biólogo, además de profesor  de la Universidad Metropolitana, y Director Técnico de su selección. También tiene tiempo para apoyar al futbol de veteranos del Centro Italo Venezolano en Caracas.

1) Los Juvines eran la máxima expresión deportiva de los estudiantes universitarios, y fueron la gran apertura para futbolistas de nivel, promoviendo su paso al profesional al ser llamados por los equipos de la máxima categoría de fútbol, además que les permitían permitía seguir sus estudios dentro de su universidad, requisito indispensable para representar a una casa de estudios superiores en cualquier competencia de los Juegos Universitarios. Todo esto aunado a una buena organización y llevada por Fevedes acertadamente con otras especialidades deportivas.

2) Por supuesto que las mejores universidades a las que me tocó enfrentar fueron la ULA, LUZ, USM  y USB, el orden sin menospreciar a ninguna de ellas sería este mismo con la UCV en primer lugar por mérito propio, ya que es la que suma el mayor número de Juvines y Campeonatos Nacionales Universitarios ganados.

3) Muy gratos recuerdos para mí tienen los Juvines realizados tanto en Mérida como en Maracaibo, teniendo a la Ciudad de los Caballeros como la mejor tanto en la parte organizacional, como en la de infraestructura.

4) El nivel tanto de compañeros como rivales era de gran valor, ya que un buen número de nosotros llegó a integrar equipos profesionales, tanto a nivel nacional como fuera del país, e inclusive muchos de ellos llegaron a ser llamados a la vinotinto.

5) Por supuesto que nos apoyaban, en mi caso, la Universidad Central de Venezuela siempre estuvo dispuesta y de hecho nos apoyó en las ocasiones de presentar pruebas o exámenes, tanto profesores como Facultad y Direcciones mostraron total apoyo cuando había alguna competencia de por medio.

José Márquez

Ex jugador de futbol y estudiante de la Universidad de Oriente, la UDO, trabaja hoy en día con Empresas Polar, es profesional universitario gracias al futbol y al empeño que le puso a su carrera, y tanto le gusta este deporte, que maneja una Fundación dedicada al fútbol, conozcamos sus conceptos.

1) para mí Los juvines tenían el nivel de unos juegos nacionales, eran juegos efectuados con atletas de alto rendimiento, tanto así que en el fútbol participaban jugadores que estaban en equipos profesionales, y que a la vez estudiaban en las instituciones universitarias que defendían.

 2) Entre las universidades a las cuales me enfrenté, si es de hacer un Ranking  de las mejores, las pondría en este orden: 1) ULA Mérida, 2) UCV, 3) Universidad de Carabobo, 4)  Universidad Simón Bolívar, y 5) la UNIMET, Universidad Metropolitana.

3) De las competencias universitarias en las que participé, recuerdo las eliminatorias a los Juvines en Caracas y los Juvines en Valencia, que de todos considero fueron los Juegos mejor organizados.

 4) El nivel de jugadores, tanto mis compañeros como rivales era altamente competitivo, a tal punto que cuando nos enfrentamos a la ULA Mérida, ellos tenían 9 jugadores profesionales en el equipo titular y nosotros teníamos 7, el juego estuvo tan reñido que se definió en penales a nuestro favor por diferencia de un gol.

5) Gracias a Dios en aquella época nuestra Universidad De Oriente no presentó resistencia del profesorado para nuestra asistencia a los Juegos, fue lo todo lo contrario, siempre se mostraron dispuestos a colaborar con los atletas y acordaban realizar los exámenes posteriormente.

USB

Héctor Noya

Fue jugador del seleccionado de fútbol de la Universidad Santa María, la famosa USM, según conocemos se formó como jugador en el Caracas Sports Club, pero en el fútbol aficionado distrital  jugó en el Central Madeirense en juvenil, y también en primera categoría. Gracias a su futbol estudió, como muchos en su época, becado en la USM, y fue campeón de la Liga de la Asociación de Fútbol del Distrito Federal en varias oportunidades. Llegó a ser el capitán del equipo en Los Juvines de 1982, se graduó de Abogado y se marchó al exterior para realizar estudios de tercer nivel. Como tantos otros, tuvo ofertas para jugar en el profesional pero prefirió los estudios. Veamos sus recuerdos de los Juvines.

Desde mi punto de vista, y esto es algo estrictamente personal, los Juvines fueron la competencia de fútbol amateur de mayor nivel del país.

Era tanto el nivel que inclusive algunos equipos tenían la alternativa, o podían darse el lujo de tener una simbiosis profesional-amateur como es el caso de la Universidad de Los Andes, que era casi por completo el equipo ULA Mérida del futbol profesional.

Mis primeras competencias de fútbol en el marco de los Juegos Universitarios fue la celebrada en Caracas, y a la Universidad Santa María la entreno el conocido Juan Pelé. Allí tuve el placer de jugar con tal vez el compañero de mayor nivel que tuve, el muy apreciado negro Asdrúbal Olivares, y más adelante con otro fenómeno que lleva su misma sangre el joven en esa época, Alfredito Olivares.

De ahí en adelante Enio Ortiz y Ramócito Iriarte manejaron la Dirección Técnica del equipo, con el conocido dirigente Amable Infante también en faceta dirigencial.

Las mejores universidades, incluida por supuesto la mía, la USM, son la ULA, la UCV, la USB, LUZ, en ese mismo orden.

DE las competencias en las que estuve, la mejor fue la correspondiente al  año 1.982, los Juvines celebrados en Mérida, donde quedamos campeones jugando la final en Campo de Oro contra la ULA Mérida.

En estos Juegos Universitarios participé en Caracas, Maracay Mérida, siendo los mejores organizados y con mejor infraestructura, los celebrados en Mérida, donde los jugadores eran de altísimo nivel, las universidades escogían siempre los mejores, muchos de ellos jugaron fútbol profesional, pero otros decidieron dedicarse a sus carreras.

La USM siempre tuvo un equipo de excelentes jugadores, muy competitivo porque jugaba  también en la primera amateur de  Caracas, donde nuestro equipo fue campeona un sinnúmero de oportunidades, fue un equipo amateur de época. Desafortunadamente no puedo nombrar a todos los jugadores por cuestión de espacio.

La Santa María tenía becados a todos sus deportistas y nunca teníamos inconvenientes para la concesión de los permisos correspondientes cuando tocaba representarla en algún torneo. La mayoría de las veces los exámenes pospuestos eran orales, lo cual para muchos era más complicado, ya que el presentante era uno solo, de esa etapa futbolística quedaron amigos para toda la vida.

Ramón Alberto Páez Rodríguez.

Después de una breve pasantía en el Anzoátegui FC en el año 1.973 al no concretarse el cupo en la Universidad de Oriente, la UDO, viajo a la ciudad de Caracas y acepto la propuesta de una beca deportiva en la Universidad Santa María (USM) para competir por la Universidad desde el año 1974 hasta 1980, obteniendo la licenciatura en Administración Comercial en el año 1979.

1) En una escala cualitativa (bajo, medio y alto), yo diría que los Juvines tenían un alto nivel de competición y buen nivel de organización.

2) Todas tenían gran nivel, siendo la Universidad de Los Andes del año 1974 en Mérida, la más fuerte que me enfrenté y en ese orden las 5 mejores para mí serian: ULA, LUZ, UCV, USB y el Pedagógico de Caracas.

3) Recuerdo mis primeros Juegos Universitarios en Mérida en el año 1.974, por cuanto terminamos en el tercer lugar sin perder un partido, y además con la satisfacción de haberle ganado 1×0 al equipo campeón de los juegos; el anfitrión Universidad de Los Andes (ULA). En esta oportunidad la Dirección Técnica del equipo de la USM estuvo a cargo del Doctor Carlos Enrique Peña.

La ciudad de Mérida era el mejor ambiente para competir; así como también valoro los esfuerzos de organización en la ciudad de Maracay de 1978.

4) El nivel era muy alto en todas las líneas. De los rivales recuerdo a Rodolfo Carvajal, destacado jugador en pleno auge en esa época (1974) de la Universidad de Los Andes (ULA). Miguel Ángel Zozaya (IUPC) y Pedro Alonso, de la UCV; entre otros de LUZ que no me vienen a la memoria.

Como dato adicional te puedo señalar que la USM en los Juegos Nacionales Universitarios de Caracas 1.980 tuvo esta nómina de jugadores:

 Ramón Iriarte como Técnico y jugador, Enio Ortiz, Héctor Noya, Cesar Rodríguez, Alfonzo Olombrada, Alejandro “Chino” Beroes, Eduardo Pérez, Iker DaSilva, Alexis Olaizola, Luis Shilling, Elio Zeoli y Pedro Vásquez, entre otros.

Para contestar el punto 5 puedo asegurar que nunca tuve dificultad entre lo académico y el fútbol. La Coordinación de Deportes, a cargo del Licenciado Amable Infante, siempre manejó este tema de manera eficaz y transparente ante las autoridades respectivas. Había que esforzarse más para mantener tanto el nivel académico como el deportivo, y evitar la participación de las autoridades.

Fernando “Bebo” Aristeguieta

Es tío del “Colorado” Aristeguieta, y tiene un hijo que jugó profesional, fue jugador de la Universidad Simón Bolívar durante un tiempo, y estuvo en la nómina de la selección que logró el título en los Juvines, por su calidad pudo jugar en el fútbol profesional, pero decidió continuar sus estudios y graduarse de ingeniero, también defendió los colores de la selección del Distrito Federal.

1) yo que competí en ambos torneos, puedo asegurar que los Juvines tenían un nivel superior a la primera categoría Primera Amateur del Distrito Federal, siempre nos tocó participar con Universidades que contaban con jugadores de la Primera División Profesional.

2) Las mejores Universidades que me tocó enfrentar, en mi orden de Ranking son 1) UCV, 2) ULA, 3) USB, 4) UNELLEZ, 5) USM (Santa María).

3) de todas las ediciones de los Juegos Universitarios en los que participé, la que mejor recuerdo fue la del 1984, los Juegos Universitarios jugados en Mérida, porque el torneo de fútbol fue muy fuerte y con mucho público en las tribunas, una gran organización en las canchas del Soto Rosa y Campo de Oro, donde logramos obtener el título de Campeones Nacionales, toda una proeza de una Universidad que se destacaba por su excelencia Académica.

4) El nivel de esos Juegos Universitarios fue muy alto, con destacados jugadores, donde resaltaron entre otros centros de educación superior la Simón Bolívar campeón, la Universidad Central sub campeón y Universidad de Los Andes, 3er Lugar

5) por lo menos en el caso de la Universidad Simón Bolívar, les aseguro que las exigencias académicas eran y son fuertes, las concesiones no fueron muchas, algunos profesores nos permitieron realizar los exámenes posteriormente. Dado que el torneo se jugó en la octava semana del trimestre académico, fecha en que se pueden retirar las materias si no se va bien, como gran cosa nos concedieron retirar materias en la novena semana.

Augusto el “Vasco” Guerrero

El “Vasco” Augusto Guerrero defendió en las competencias de futbol de los Juegos Universitarios, los colores de la Universidad Simón Bolívar, integrando el equipo que se tituló campeón en el 84, es un excelente zurdo, también era miembro del equipo de primera categoría donde llegó a ser campeón en Lides, fue parte de la Selección de Lides entre otras cosas , es Ingeniero y está radicado en Panamá.

1) Para mí el nivel competitivo que se observaba en los Juvines era alto con respecto al nivel del futbol amateur del resto del país.

2) A nivel organizacional, considero que los Juvines tenían un nivel notable alto.

3) si me piden un Ranking de las mejores universidades a las que enfrenté en los Juvines, pondría en primer lugar a la Universidad Central de Venezuela, en segundo a la Universidad Santa María, en tercer lugar a la Universidad de Los Andes, en cuarto a la Universidad Experimental del Táchira, la UNET, y en quinto lugar a la Universidad de Carabobo.

4) No tengo dudas al señalar que para mí los mejores Juvines en los que participé fueron los de 1.984 en Mérida, ya que fue la primera vez que la USB lograba el campeonato en fútbol. Mérida me parece que era un marco incomparable para la realización de juegos, no sólo por las instalaciones, sino por la organización y el ambiente estudiantil. El nivel era realmente muy alto, inclusive había muchos jugadores rivales que competían en juvines a la vez que eran jugadores del futbol profesional venezolano.

5) Este era un tema un poco delicado en nuestra querida Universidad Simón Bolívar, ya que no había la mejor disposición a conceder permisos para la participación, pero finalmente lográbamos convencer al profesorado de nuestras necesidades.

Jesús Eduardo “Dudú” Lorenzo

Tuve la fortuna de participar en los Juegos Universitarios, siempre representando a la Universidad Simón Bolívar, entré en la Universidad en 1.979, y asistí a mis primeros Juvines en 1.980, los jugué hasta 1.988, Juvines y Juegos nacionales Universitarios. De igual manera pude participar en los únicos Juegos Universitarios Centroamericanos y del Caribe, que se realizaron en Barquisimeto, y fueron los únicos, en los que por lo menos en mis tiempos, se lograron organizar y que Venezuela llevara una representación.

El nivel de organización y competición de los Juvines, yo creo que siempre fueron, a mi parecer, un poco por debajo del nivel de jugadores y selecciones que participaron, porque no fue solamente el fútbol, había varios deportes, y todos tuvieron como característica principal que participaron atletas de alto nivel.

En el caso del fútbol muchos de ellos jugaron en las selecciones nacionales y actuaron en el fútbol profesional, y uno siempre se los encontraba ahí, y te digo que muchos de ellos terminaron siendo profesionales graduados en sus carreras de nivel superior gracias al fútbol.

Pero si, la organización, la competición tenía un nivel alto, por lo menos en fútbol y baloncesto que fue lo que pude presenciar más directamente, también en voleibol, atletismo, y así en muchas disciplinas el nivel de los atletas era muy alto. Y la organización si considero que estaba un paso atrás.

Referente en mi caso, en el futbol, tuve la suerte de competir y enfrentarme a universidades con un nivel muy alto, con jugadores de muy buen nivel que incluso llegaron a la vinotinto.

Entre las universidades que considero tenían un nivel muy alto, estaban la UCV, la ULA, la USM, LUZ, la UNET, la U de Carabobo también tenían muy buen nivel, con partidos muy disputados por la calidad de sus jugadores, las universidades pequeñas casi no tenían chance, los mejores jugadores estaban en las grandes.

Si tuviera que hacer un ranking por el nivel de dificultad a la hora de enfrentarme ellos, yo pondría en primer lugar con diferencia bastante estrecha, a la ULA y la UCV, luego la USM, la UNET, Carabobo y LUZ, con niveles muy altos y siempre los partidos contra ellas eran muy chiquitos, muy cerrados y de verdad era un placer jugar esos juegos con rivales tan fuertes.

Participé casi ocho años representando a la USB en juegos Universitarios, y si tuviera que escoger y quedarme con el momento más feliz, por supuesto que me quedaría con los juegos nacionales que ganamos en Mérida, salimos campeones derrotando en la final a la UCV uno por cero, pero de todas formas todos los juegos tenían su parte llamativa y siempre hay bellos recuerdos.

Los sitios donde yo me sentía más a gusto, que me parecía que los juegos estaban mejor organizados, y tenían, no se, un tinte especial la competición y el estado de las canchas, yo diría en primer lugar Mérida, porque siempre fue un anfitrión exquisito, las canchas eran excelentes y el trato y la gente eran espectaculares, también Táchira que más o menos los veía como hermanos, aunque se pongan bravos porque tienen su rivalidad acentuada en el fútbol, pero la verdad es que como anfitriones y por la calidad de sus instalaciones y organización, siempre fueron excelentes, y son los sitios a donde uno viajaba con mayor placer a esos juegos.

Después tuve la fortuna de tener de compañeros a jugadores exquisitos y súper buenos, que muchos de ellos no llegaron a profesional porque en la época el fútbol profesional era poco atractivo a nivel económico, los sacrificios eran muy altos, y te costaba tiempo de estudio, por lo que mucha gente, como fue en mi caso, decidimos optar por una carrera universitaria, y simplemente jugar a nivel alto amateur y más nada, terminar de sacar nuestra carrera, graduarnos y ejercerla, porque simplemente el fútbol profesional no tenía el auge que tiene hoy, pero si el auge de hoy se hubiera tenido en esa época, muchísimos de los jugadores con los que compartí cancha y que decidieron estudiar en lugar de hacerse profesionales en el fútbol, se hubiesen decidido y hubiesen sido tremendos profesionales, sin ninguna duda, porque la calidad y el nivel de profesionalismo que mostraban en la cancha, lo tenían como para probar y aprobar esa etapa de jugar profesional.

De hecho los equipos profesionales, y te hablo de la vivencia que yo tuve con la Simón Bolívar, que se cansó de hacer juegos amistosos y recibir para partidos de entrenamiento, a todos los equipos profesionales de Caracas y siempre de tu a tu, jugamos contra el Deportivo Portugués, contra el Deportivo Italia, contra el Galicia, con Marítimo, y nuestro queridísimo y siempre recordado Joao Fafá Fagúndez, hacía los contactos para que esos equipos nos visitaran en nuestra cancha, casi siempre en preparación previa a los Juegos Universitarios, y a muchísimos de ellos les logramos ganar, pocos equipos de estos nos ganaron en nuestro feudo, era verdad que fueron partidos amistosos, pero nunca nos dejamos atropellar, siempre dimos la talla. De hecho muchos compañeros de la selección que optaron por probar en el profesional, fueron llamados por los equipos después de esos partidos.

Yo tuve la suerte dejugar con compañeros de un muy alto nivel como Pedro Acosta, Adolfo Jarrín, Cheché Vidal, Douglas Vidal, guardametas como Zacarías, que jugó en el Deportivo Portugués, Avioneta, Alberto “Pajarito” Dasilva, Rafa López, mi hermano Augusto Guerrero el Vasco, Enrique Bello, José Luís Vásquez, Bebo Aristeguieta, después generaciones más jóvenes como Prieto, Carlitos Azancot, Rodrigo, Andrés Nieto, una infinidad de jugadores con los que compartí todos esos años, y que no recuerdo en estos momentos, por lo que les pido disculpas, porque realmente tuvimos la fortuna de formar parte de equipos privilegiados, con jugadores de muy buen pie, con los que siempre dimos la talla en estos Juegos Universitarios.

Particularmente creo que para la calidad de jugadores que tuvimos en nuestras filas, debimos haber tenido por lo menos algún título más, pero nos quedábamos en semifinales, en cuartos de final, perdimos algunas finales también, pero pudimos haber hecho más.

Una cosa también que debo resaltar, que va con la última pregunta del cuestionario, es que muchas universidades contra las que competíamos, sus autoridades tenían preferencia por ayudar a entrar a estudiar y becaban a jugadores de calidad, si los apoyaban, como la Santa María, que armaba unos tremendos equipos con solo jugadores que traían y los becaban, así había muchas universidades que veían el deporte de manera diferente que en la Simón Bolívar el único apoyo que teníamos era que  había un entrenador, había unas canchas, y  simplemente se apoyaba a que existiera el deporte, pero un apoyo adicional a los estudiantes por participar en estos juegos, por ir a representar a la Universidad, eso no lo había.

Los exámenes había que cuadrarlos con los profesores, pero no había ningún tipo de privilegios ni nada, en algunos casos te encontrabas con profesores que simplemente no te daban los permisos y uno asumía y sufría las consecuencias, por lo menos yo llegué a retirar materias por asistir y competir en los Juegos Universitarios y representar a mi universidad, pero  no había ese apoyo, muy muy poco, podías encontrar uno que otro profesor  que por su parte, porque les salía de su interior, te apoyaba, pero fueron muy pocos, a nosotros los juegos nos costaban, nos costaban a nivel académico porque más de uno perdimos algunas materias por participar en los juegos.

En mi caso no me arrepiento de nada, para mí fue un placer siempre jugar, porque siempre amé este deporte, y participar y defender los colores de mi Universidad siempre fue un placer, lo gozaba, compartir con compañeros, y de hecho mis mayores amistades me las deja el fútbol, me las deja la universidad, son esos compañeros que tuve y todavía hoy son mis amigos, mis hermanos, y los tengo a mi lado, a la gran mayoría, y eso es lo bonito de todo esto.

Douglas Vidal

1.- Que nivel tenía la competición y la organización de los Juvines con todos los Deportes?

Partiendo del hecho que en los Juvines solo actuaban las selecciones del Futbol en ese entonces, las autoridades universitarias se fueron esforzando en irlas mejorando organizativamente hablando. Las siguientes anécdotas creo ayudan a hacerme entender: Los primeros juegos a los que asistí y no recordando si eran los llamados Juegos Nacionales Universitarios o JUVINES, fueron en Maracaibo en el año 1976. Nosotros, la selección de la USB, viajamos toda una tarde, noche y madrugada en un autobús Bluebird público, que para más detalles, le fallaba la caja. Y nuestra llegada y hospedaje fue en uno de los espacios de depósito que tenía el Estadio “José Encarnación Pachencho Romero” a nivel de la cancha, donde dormimos todos en camas tipo catre, incluyendo a nuestro entrenador Joao Fagúndez, el conocido “Fafá”. Y dadas las circunstancias, llegamos bajo el sol maracucho, justo a tiempo para enfrentarnos al equipo anfitrión, el de la Universidad del Zulia, a las 10:30 am, y les empatamos a 1 en una cancha sin grama alguna, y sin buena demarcación de áreas.

Luego supimos que dos de sus mejores jugadores, uno de los centrales y uno de sus medios, que según decían era primo-hermano de Ulloque, jugador de la UCV, eran jugadores en el futbol profesional del Zulia de aquella época, modalidad que se repetía en la selección de la ULA, donde el “flaco” Carvajal y el futuro Dr. Alexis Peña despuntaban como estrellas.

El gran salto en calidad lo evidencié en los juegos Universitarios o Juvines que se celebraron en Mérida en el año 78, donde las canchas de los estadios “Guillermo Soto Rosa” y Campo de Oro, lucían una grama que lucía espectacular para alguien como yo, mediocampista miope y acostumbrado a las canchas de tierra de Caracas de esa época.

Luego, en posteriores ediciones de los Juvines estuve en las sedes de la UDO de Cumana, UCV Maracay, UCV Caracas, entre otras que no logro recordar sus fechas, pero para mí, los mejores juegos siempre fueron en la ciudad de Mérida por la calidad sus engramados, sus Estadios colmados de fanáticos, y con unos seleccionados y arbitrajes de lujo.

3.- ¿Cuáles son las Mejores Universidades a que te enfrentaste? y si tuvieras que hacer un Ranking y colocar una lista de las mejores 5, ¿cuáles pondrías?

Sin pensarlo mucho y sin poner orden alguno, para que no digan que tengo preferencias, escogería a ULA, UCV, USM, UNELLEZ y USB.

3.- ¿Cuál de los Juvines recuerdas más y cuál fue la ciudad donde fue mejor organizado?

Recuerdo cuando jugando para la USB y ya graduado de Urbanista, logramos el título del Campeonato Nacional Universitario de Futbol por primera vez en Mérida, el año de 1984. Campeonato que ganamos invictos y enfrentándonos en la final a la UCV, derrotándola 1-0. Y a continuación les copio la narración de mi querido amigo y compañero Bebo Aristeguieta sobre esta final:

 “Una hazaña, ya que una universidad con menos estudiantes le pudo ganar a las grandes universidades favoritas de Venezuela: UCV, ULA, UC, LUZ, etc. Como anécdota era la primera vez que y creo que única que “Fafá”, el Joao Fagúndez, le ganaba a su paisano Jair Dosantos, el entrenador de la UCV, posteriormente celebró con nosotros en el Galeón, ese estupendo negocio del también brasileño Jurandir Procopio en la Avenida Libertador.

Recuerda además el Bebo que “Apenas fuimos 15 jugadores, el segundo portero, Mamut, no jugó ni un minuto, por lo que solo actuamos en todo el torneo 14 jugadores, 6 juegos en total con nuestro capitán Douglas Vidal a la cabeza”.

4.- ¿Cómo era el nivel de los jugadores, tanto tus compañeros como rivales?

Eran tiempos donde el amateurismo se mezclaba con un incipiente profesionalismo. Así existían tales mezclas en equipos como el de la de Universidad de Los Andes, con profesionales como por ejemplo Rodolfo el Flaco Carvajal y Alexis Pena, como también en el de la Universidad Central de Venezuela, con Odilo Alonso, Pedro Alonso y el Gocho Martínez, o también la Universidad Santa María con Alfredo Olivares, profesionales mezclado con amateurs de alta gama, y todos estudiantes universitarios.

5.- ¿La Universidad les concedió el permiso para asistir a los juegos, o había resistencia del profesorado a que asistieran, incluso por el tema de reposición de exámenes posteriormente?

Ambas cosas sucedían. En mi época, la USB se calificaba como una Universidad de la excelencia académica, donde el deporte era una actividad complementaria pero marginal. Lamentablemente, cada salida de la selección se sucedía en los finales del tercer trimestre, en julio, a mediados de periodo, y los profesores no eran para nada considerados con nuestras “inasistencias” justificadas por representar a nuestra Universidad en tales gestas deportivas, a pesar de que con mucha anterioridad les presentábamos nuestras cartas-constancias emitidas por nuestro Jefe Deportivo John Muñoz. Con más de la mitad de la materia ya evaluada, el “retiro” de materias era un tema recurrente en mi caso.

Carlos “Cayoyo” Domínguez

El atacante Carlos “Cayoyo” Domínguez, hoy en día radicado en Florida, Estados Unidos, tuvo poca actividad deportiva en Juvines, pues solo participó en una edición, pero por lo demostrado en sus años de futbolista aficionado, fue tentado por el profesional, jugó algunos años, destacó y marcó goles, por lo que también fue convocado a la selección nacional, pero se dio cuenta que en esos años el fútbol no daba para vivir, y buscó otros derroteros.

1)Yo participe en los Juvines de Maracaibo en el año 1985 o 1986 si mal no recuerdo, con la UCV y quedamos campeones, ganando la final a la UCLA. Había muy buen nivel competitivo y excelente organización. A pesar de que tuve esa sola participación, te digo que fue una muy buena y grata experiencia.

También participe en unos juegos Nacionales Universitarios de Fútbol en San Cristóbal con la UCV e igualmente quedamos campeones ganando la final a la USB en el Estadio de Pueblo Nuevo.

2) Había equipos muy buenos, con estupendos y conocidos jugadores, y en mi ranking particular tendría en primer lugar a la USB, segundo la USM, tercero a la Universidad Metropolitana, cuarto lugar para ULA y quinto la UCLA.

3) No podría contestar con propiedad esta pregunta, porque solamente asistí y competí a los de Maracaibo.

4) El equipo que teníamos en la UCV era prácticamente el mismo que jugaba el campeonato de 1ra División de la Liga Profesional de Fútbol.  En las demás Universidades había muy buenos equipos como el de la Universidad Santa María, la Universidad Simón Bolívar y Universidad Metropolitana, con los cuales tal vez la diferencia era el nivel de entrenamiento ya que nuestro equipo por participar en la Liga Profesional, entrenaba todos los días.

5) El apoyo de la UCV con sus deportistas era total, por lo menos en la época en la que me tocó defender los colores de mi universidad.

Domingo Sosa

Domingo Sosa fue en sus años de jugador activo en el amateur, un defensa muy fornido y difícil de vencer en el uno a uno, de esos de “pasa el balón o el jugador, pero no los dos”. De él señala Luis Vidal que “se formó en Puerto Ordaz y se vino a estudiar a Caracas al Pedagógico, luego fue becado por la USM y tuvo una trayectoria muy buena siendo miembro de un equipo que ganó unas cuantas ligas de Distrito Federal, y Juvines, al igual que campeonatos nacionales. Domingo llegó a integrar la selección vinotinto siendo amateur, se graduó de abogado gracias al fútbol, y es figura del fútbol amateur de primera categoría en Caracas.

Humildemente voy a dar mi opinión sobre esos juegos que para mí fueron más que unas Olimpíadas, para mí los Juvines fueron una gran contribución para el fútbol nacional, para el fútbol universitario, y para mí de manera muy particular, muy personal.

Incursioné por primera vez en las competencias futbolísticas de los Juvines en el año 1.978, en aquella ocasión fui representando al Instituto Universitario Pedagógico de Caracas, y dichos juegos se realizaron en la ciudad de Mérida. Entre otras cosas que recuerdo, fuimos a la final contra ULA y perdimos 2-0 si mal no recuerdo, y de ese partido memorable lo que más recuerdo fue a nuestros jugadores del Pedagógico, que todos eran unos insignes jugadores, alumnos, compañeros, amigos, y dentro de los que mayormente recuerdo, están los nombres de por ejemplo del Gordo Edgar Cedeño, Chicho Rosales, Iván Camero, los hermanos Alcalá, Jackson, Miguel Ángel Zozaya, hermano de Tomás Zozaya que jugó muchos años en la Santa María, nuestro entrenador fue Jorge Pérez Acosta.

Después de allí pasó un año más y me fui para el otro lado de la acera, me puse a jugar con la Universidad Santa María hasta el año 88, que por antigüedad o por limitaciones de tiempo y reglamentos, no pude seguir jugando con la Universidad y los de ese año 88 fueron mis últimos juegos, que se realizaron en Maracaibo.

Con la Universidad Santa María, eso marcó un antes y un después en los Juvines, porque de verdad, de una u otra manera siempre fuimos el equipo que marcó una hegemonía en sus participaciones en toda competencia, siempre de manera muy deportiva, y bueno, también muchas anécdotas de tánganas, enfrentamientos y otras cosas.

Dentro de ese contexto en la Universidad Santa María también está el apoyo irrestricto que marcó también Enio Ortíz como entrenador, y como coordinador de la Dirección de Deportes de la Santa María, ya que gracias a él muchísimas personas, incluyéndome yo, recibimos becas de estudio que consistían en representar a la Universidad en cualquier actividad deportiva, y dependiendo de tu rendimiento eras premiado con una beca completa, que en aquel entonces, si  mal no recuerdo eran algo así como 300, después subió a 400, luego subió a 500, y finalmente cuando yo dejé de jugar estaba la beca en 600 bolívares mensuales, lo que para nosotros era de mucha utilidad, de gran ayuda, toda vez que únicamente nos teníamos que preocupar de la casa, de las pensiones, de las residencias donde vivíamos lo que veníamos del interior del país, que éramos la gran mayoría, y de la comida, que siempre la alternábamos con los comedores del Pedagógico los que no estudiábamos allí, los otros se coleaban, y la comida costaba tres bolívares, y llegó a costas cinco.

Así ocurrían las cosas en aquel tiempo, pero desde el punto de vista de competitividad, reitero que los Juvines fueron una gran vitrina, muchos jugadores después saltaron al profesional, hubo otros que ya habían jugado profesional y vinieron a jugar a los Juvines para hacerse de una carrera universitaria, porque el fútbol rentado no daba para vivir.

Los Juvines fueron una gran experiencia para todos los que allí competimos, particularmente para mí esa participación me marcó mucho, allí estando en esas lides me gradué en la licenciatura de Educación Física y posteriormente de abogado.

Mis compañeros de mi Alma Mater, mi Universidad Santa María, donde plasmé mis mejores logros deportivos, fueron muchísimos, por esa selección pasaron jugadores de mucho talento e historia, figuras emblemáticas del fútbol aficionado de primera categoría, jugadores emblemáticos en su momento, con mucha trayectoria futbolística de escuela, por decirlo de alguna manera, tuvieron ese privilegio, de ser jugadores desde el nivel más pequeño, compota, preinfantil, infantil, C, B A, juvenil, hasta llegar a primera, cosa que por lo menos yo no tuve, no disfruté de ese privilegio porque comencé a jugar fútbol cuando llegué al Pedagógico con 18 años de edad, sin embargo traté de hacer lo mejor que pude, en aras y en función de defender siempre mi camiseta con todo lo que eso involucraba.

Carlos “Cachorro” Betancourt

El hombre de las mil anécdotas, Carlitos “Cachorro” Betancourt fue Director Técnico de la selección de la Universidad de Oriente (UDO), de la cual es docente jubilado, y conformaba equipos batalladores, dando oportunidad a talentos del oriente del país, para que estudiaran y defendieran los colores de su casa de estudios.

El nivel de la competencia, por lo menos en lo que a mí me corresponde que es el fútbol de los Juegos Universitarios siempre fue alto, y hubo un momento en que se equiparaban al nivel del fútbol profesional, que lo palpé en Juvines que jugamos en Caracas, en Valencia, en Mérida, y el nivel era alto, y de esas competencias salieron al profesional jugadores como Armando Maita, Tabares, uno que jugaba con el Pedagógico y era muy bueno, hasta otros que hoy en día son profesores y conocidos como Edgar Márquez, Wilson Carvajal, Julio Rodríguez, de Puerto Ordaz el portero Campos, y tantos otros que se mostraron en estas competencias y fueron captados por el fútbol profesional.

Como teníamos cinco núcleos de la Universidad en igual número de regiones y ciudades, llegamos a captar muchos talentos que siempre dejaron a nuestra universidad bien parada en estas competencias, y me acuerdo de un título que perdimos en los últimos minutos del juego de semifinal porque a Gustavo Brand se le ocurrió pitar un penal ante la Santa María de Lino Parrella que solo él vió. Caímos 1-0 y no pudimos acceder a la final, pero en esa competencia me gané la medalla de bronce con mucho orgullo.

De las universidades que enfrenté como entrenador, si me toca hacer un ranking pondría a la UCV, la de Carabobo, el UCLA de Lara siempre ha tenido jugadores aguerridos, la del Zulia, la Santa María y por supuesto la UDO.

Sobre los juvines que más recuerdo, por supuesto los de Valencia cuando gané la medalla de bronce, pero merecíamos más, fue muy bueno el nivel de organización de esos juvines, aunque los consideren de la cuarta república.

Sobre lo referente a las facilidades que se le pudieron dar a los jugadores de la Universidad para ir a competir, te digo sinceramente que so fue una piedra de tranca para mí y para otros colegas de casas de estudio, en la UDO peleé con todo el mundo por mis jugadores, para que les dieran permisos para ir a defender nuestra universidad y nunca entendí cómo es posible que un atleta vaya a esas competencias a pasar trabajo, no me explicaba cómo nos van a pagar a nosotros los entrenadores mejores viáticos que a los futbolistas, que son los que lo dan todo en la cancha.

Yo de mis viáticos les pagaba la comida a los jugadores para que se alimentaran bien, no con puros perros calientes, porque ellos eran los que me defendían en la cancha, y siempre al final les hacía una parrillada.

También era un problema para los permisos, tenía que hablar con todo el mundo para que los dejaran ir a competir sin el peligro de perder materias o semestres, y gracias a Dios que los profesores entendían y les permitían asistir a las competencias, porque yo tenía puros muchachos desconocidos y me enfrentaba a universidades con jugadores profesionales, como la ULA con Rodolfo Carvajal de técnico.

Mi pelea fue constante con las autoridades, porque no concebía que los viáticos que les daban a los jugadores fueran tan escasos, mientras que los de nosotros los entrenadores eran muy altos, en esos tiempos en los que un profesor podía vivir de su sueldo.

Mi experiencia como entrenador en una Universidad de la grandes del país, como lo era en ese tiempo la Universidad de Oriente, fue bastante enriquecedora, porque mi interés no era solamente que jugaran bien, sino que estudiaran y se graduaran, porque ese era el fin de su llegada a esa casa de estudios, y me tocó siempre lidiar con algunos que eran flojos y no estudiaban, pero me rendían mucho en la cancha, por lo que le ponía ejemplos de otros que sí podían combinar sus deberes de estudiantes con sus entrenamientos, y gracias a Dios los muchachos entendían.

Esa fue la lucha que yo tuve con los permisos y coin los viáticos de mis jugadores, una experiencia que me marcó, porque me parecía imosible que unos muichachos que se parten el alma en esos Juvines, jugando casi todos los días, vayan a recibir unos viáticos tan pírricos, siempre luché porque les pagaran a ellos tanto como a nosotros los entrenadores, porque ellos eran los que hacían el esfuerzo en la cancha.

Gracias a Dios llegó el momento en que las autoridades entendieron, y también yo ponía de los viáticos míos cuando se podía vivir con el sueldo de nosotros y disfrutaba brindándole a esos muchachos, me daba mucha satisfacción.

El 90 por ciento de esos muchachos que pasaron por mis selecciones, gracias a Dios se graduaron y muchos salieron del país por la situación, están en países europeos, en Colombia, en Dominicana, están regados por diversos territorios, pero qué le vamos a hacer.

Los Juvines para mí fueron una gran enseñanza, tanto en lo personal como en lo espiritual, porque imagínate tratar con estudiantes es muy difícil, manejar 20 caracteres diferentes es fuerte, porque había revolucionarios, había adecos, y compactar todo ese grupo cuesta mucho, unirlos es una misión loable de cada entrenador al que le toca,

Pedrito Febles dirigió a la UCV, también han dirigido selecciones universitarias, Robin Cavallo, Rodolfo Carvajal, René Torres, Arismendi, personas que jugaron al fútbol a muy alto nivel y también fueron entrenadores de selecciones de muchachos con caracteres fuertes, y es muy difícil manejar una masa así, sin embargo con la sapiencia y experiencia de uno se puede salir adelante, los valores que nos enseñaron a nosotros, se lo enseñamos a estos muchachos, y además de buenos futbolistas, estamos formando a personas de bien.

Alexis Peña

En los Juvines que jugué tuve muchos rivales conocidos, y muchos amigos también en la selección de la ULA: De acordarme sí me acuerdo, de por ejemplo Sosa, el central de la Santa María, porque me tocaba pasar cerca de él y lo recuerdo, el potero de la Universidad Simón Bolívar, Cheché Vidal, Pedro Acosta, en la UCV el gran Toño Marcano, creo que también jugaba el desaparecido Mauro Cíchero y el chino, un gran portero, de la UNELLEZ de Barinas recuerdo a Rivas, Ripoll, y Adolfo, de la Universidad del Zulia recuerdo a Betancourt, Straus, Fusil, y mis eternos compañeros de la ULA Rodolfo Carvajal, Gerardo Vielma, Omar Trejo, Freddy Sánchez, Emilio Campos, Camba Sánchez, Bernardo Añor con la Universidad Metropolitana, entre otros.

 

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