Agustín Landaeta: un defensor venezolano nacido en Perú
Ricardo Cabrera
Agustín Alexander Landaeta Ronco, conocido en el ambiente futbolístico con el apodo de «Landa”, es uno de esos tantos casos de jugadores que vienen a probar suerte como importados en el fútbol venezolano, y se enamoran de nuestro país y su gente, echan raíces profundas que los afianzan en esta tierra, y si se tienen que ir por causas de fuerza mayor, en donde estén se identifican como “un venezolano más”.
Nacido en Lima, de abuelos venezolanos, Defensa muy espigado, de buen trato al balón, pero que no vacilaba en mandarlo a las tribunas si no había otro remedio. Pasó por muchos clubes de nuestro fútbol profesional y aficionado, en todos dejó amigos a montones, y tuvo que dejar el fútbol profesional por una lesión en el ojo derecho que casi le cuesta la visión.
Hoy lo traemos acá para que los que no tuvieron la suerte de verlo en acción lo conozcan mejor, y sepan que Agustín Landaeta fue parte importante de la historia del fútbol venezolano.
Veamos cómo contesta a nuestras preguntas:
-¿Dónde te iniciaste a jugar fútbol?
“Inicié mi practica de fútbol a los 12 años en mi Barrio, La Victoria en Lima, Perú), con el equipo Atlético Unión Luna Pizarro, con Don Mario, y el club Confecciones Vega, (Campeón del Torneo La Prensa), y luego a los 15 años me invitó Don Alberto Gallardo (ex Sporting Cristal, Cagliari, Palmeiras y selección Perú en el Mundial México’70), a probarme en el Sporting Cristal de Perú”.
-¿Cómo era la formación (entrenamientos, preparación) en esa época?
“La preparación en esa época era simple, veinte minutos de calentamiento y hacíamos fútbol, y las pretemporadas previas a Los torneos oficiales”
-¿Qué entrenadores tuviste en esa época?
“En el Cristal tuve al desaparecido Don Alberto Gallardo, a Fernando «El Cóndor» Mellán, y a Don Víctor Pasache, y el preparador físico era el profesor Nicolás Nieri.
-¿Cómo fue el salto al fútbol profesional?
“Firmé por el primer equipo, el profesional, del Sporting Cristal en el año 1982.
-¿Con cuáles equipos jugaste?
“Jugué con Sporting Cristal, Huancayo FC, fiché por la Palma FBC, y luego decidí emigrar a Venezuela, donde milité en los clubes UCV, Caracas FC, Deportivo Italia, UD Lara, Deportivo Tuy FC, Trujillanos FC, y Universidad Santa María”.
-Cómo era la primera división en ese momento?
“El fútbol que jugábamos era más técnico, con ritmo y más pausado”
-¿Contra qué estrellas de la época jugaste y con quién compartiste en el mismo equipo?
“Con jugadores de mucha calidad, fama y nivel técnico, como Eusebio Acazuso, Ramón Quiroga, Eleazar Soria (ex Independiente de Argentina), Héctor Chumpitaz, el “Panadero” Díaz, Luís Reyna, el que anuló a Maradona, Alfredo Quezada, Pedro “Maestrito” Ruíz, Hirano, quien fue ídolo en el equipo Bolívar de La Paz, Julio César Uribe y otros, la mayoría mundialistas”

Agustín Landaeta junto a Máximo Reyes, otro defensor peruano que hizo carrera en el fútbol venezolano
Añade además que “en Venezuela jugué contra Herbert Márquez, Ildemaro Fernández, «Cachorro» Betancourt, René Torres, “Memín” Sánchez, Richard Páez, Daniel Francovig, Laureano Jaimes, Carlos Maldonado, William Méndez, el “Negro González, Jorge “Zurdo” Rojas, Franco Fasciana, Johnny Castellanos, Peruena, Leites, Bebeto, Noel Sanvicente, mi pana el “Monstruo” Franco Rizzi, Nelson Carrero, el brasileño Zica y el uruguayo con tantos años en Venezuela Juan Manuel Mauro, Stalin Rivas, El “Gato” Félix Hernández y el “Diablo” Samuel entre otros”.
Recuerda además Landaeta los compañeros que tuvo en los equipos a los cuales defendió:
En UCV con Tony Carrasco, José Hernández, Hugo Maceiras, Isidoro Maita, Alfarabí Pin Romero, Cruz Tovar, en el Caracas FC con César “Guacharaca” Baena, Pedro Acosta, Bernardo Añor Bobby Ellie, Franco Gerani, Gaby Miranda, Wilton Arreaza, Carlos Cayoyo Domínguez y el atacante colombiano Amado Reales.
En el Deportivo Italia compartió con Roby Cavallo, Lino Parrella, Mauricio Tronca, los brasileños “Carietón” Barboza, Fuad Chamé y Tobinho, Wilmer García, y el Zurdo Rojas.
En el Unión Deportiva Lara con Clemente Vives, el “Gato” Graterol, Ricardo Fuertes, en el Deportivo Tuy con Campo Elías, Generel San Martín, Jhon GIL, Marimón, Moncho Rodríguez y otros.
En Trujillanos FC con Osnel García, Félix Golindano, Chuy Valbuena, el Chacal Ramírez, Leo González, Zárate, Soto, Coll, Antequera, Cherry Gamboa, Jhon Edison Castaño, Pacheco Vallenilla y otros.
En el club de la Universidad Santa María con Domingo Sosa, Paolo Giroletti, Juancho, los morochos, mis ex-alumnos en el equipo infantil del Pedagógico, Hugo Savarese, el Cabezón Paúl, Daniel Martínez, Navarro, Jairo Hernández y otros.
También recuerda que “compartí con Jaime Duarte, Bi mundialista en Argentina’78 y España’82, cuando jugamos en la selección de importados de Venezuela”.
-¿Qué partido de los tantos que jugaste, recuerdas con mayor entusiasmo?
“El Zamora O vs Caracas FC 1…..cuando le ganamos en Barinas, en un Estadio repleto, “La Carolina” y que conocían como la “Caldera del Diablo”. Ellos, los dueños de casa, con un empate clasificaban para la Copa Libertadores, y aquello fue épico, un partido jugado a sangre y fuego, y luego de dos horas poder salir del estadio, y con ese empate hicimos que clasificara el Club Sport Marítimo para la Copa Libertadores”.
-¿Qué partido eliminarías en tu carrera?
Tengo ingratos recuerdos, y eliminaría de mi vida deportiva el partido Marítimo de Venezuela vs UCV, de Copa Venezuela, en el Estadio Nacional “Brígido Iriarte” de El Paraíso en Caracas Venezuela. Fue un encuentro muy violento, y al final la “Coñaza” fue impresionante, pero gracias a Dios no hubo víctimas que lamentar. Estos son hechos que no deben repetirse en el fútbol venezolano, porque fue algo brutal, tanto así que hasta algunos aficionados llevaron lo suyo…”
-¿Tu experiencia con la camiseta de la vinotinto?
“Estuve a punto de ser convocado una vez, Rafa Santana me manifestó que el profesor Ratomir Dujkovic, que en ese momento era el DT de la Vinotinto de mayores, se interesó en mí, pero la grave lesión que sufrí en mi ojo derecho jugando contra Mineros de Guayana me lo impidió, y fue prácticamente mi adiós al fútbol profesional”
-¿Quiénes fueron tus entrenadores durante tu carrera profesional y qué rescatarías de cada uno de ellos?
En el Sporting Cristal de Perú mi técnico fue Juan José Mñante, quien fue Mundialista en Argentina’78, y en mi carrera en el fútbol venezolano recuerdo al brasileño Jair Dosantos en la UCV, a Manuel Plasencia con el Caracas FC, a Luís Mendoza primero y Richard García después en mi paso por el Deportivo Italia, a José Velásquez, bimundialista en Argentina´’78 y España’82, en el Deportivo Tuy al gran Adolfo Castro, mejor conocido como “Castrín”, en Trujillanos FC me dirigió el gran Rafa Santana, en el equipo de la Universidad Santa María me dirigió Enio Ortiz. Podría decir con sinceridad que soy hoy en día como técnico un extracto de todos ellos, lo cual me dio mucha sabiduría y determinación para dirigir y saber manejar la presión. Mil gracias a todos ellos y mis bendiciones infinitas”.
-¿Después de colgar los botines a que te dedicaste?
“Después que tuve que dejar el fútbol activo por la lesión que casi me hace perder un ojo, me dediqué al comercio deportivo, y luego comencé a estudiar para Director Técnico, por lo que hoy en día soy Técnico UEFA B, he sido campeón en diversas categorías regionales en mi país de residencia actual, en Italia. Después de los meses de Pandemia a nivel mundial por el Covid 19, tuve la oportunidad de actuar como intermediario de jugadores en mi tiempo libre, porque actualmente trabajo en una hacienda vinícola en la región de Abruzzo”.
-¿Cómo ves el fútbol actualmente en Venezuela?
Por lo que he podido apreciar a la distancia, pienso que actualmente ha mejorado mucho el futbolista venezolano, pero no el fútbol venezolano. Espero que lo más pronto posible se organice y cree entidades verdaderas y no equipos o clubes de puro nombre que luego desaparecen. Las ideas sólidas duran en el tiempo, y el fútbol es parte muy importante de la idiosincrasia de cada nación, aunque Venezuela también tiene el beisbol, por lo que considero entonces que es doblemente bendecida. Hay que valorar eso con hechos concretos de futuro eficaz. Me despido con una frase: Amo a Venezuela, pero siempre le pediré la bendición a mi Perú”.


