Se Nos Fue «Cachi», El «Maestro» De Las Pelotas Viejas
El viaje final de Cipriano «Cachicamo» Parra , nos duele porque es y lo será para siempre, el único entrenador de Aragua y de Venezuela a quien nadie pudo sacar de su estructura sobre al amor, la pasión y la entrega para con el futbol popular, de barrio y de calle, tan olvidado por el ahora balompié mercantilista de estos tiempos.
Sus últimas apariciones públicas fue con nosotros en este portal Venezuela Futbol Historia, donde cuestionaba sin miedo la falta de alma y de convicción de los jugadores de la selección nacional en las pasadas eliminatorias.
Esta mañana con Rosita, la mamá de la dinastía de los Vega (Vicente y Renny), junto a Maike Concepción recordamos lo felices que fuimos durante años en el barrio La Democracia, sin dinero, sin lujos, sin estridencias, pero con la sangre del fútbol de barrio en las venas, con el Independiente FC.
Todo alrededor del empuje de Cachi, desde estampar de vivos verdes las franelas Ovejita que nos donaban, hasta la elaboración de las sopas que nos comimos en nuestros reencuentros por largos años.
Cómo se llenaba la calle donde vivía Cachi, de muchachos, de títulos, de encuentro, de reencuentros en las navidades, y las caimaneras de fin de año.
Cipriano Parra es y lo será para siempre nuestra leyenda.
Es parte determinante de nuestra historia con El Corsario en los años 50, con el Independiente F.C. como jugador y entrenador, y junto con él en la Dirección Técnica fuimos los primeros campeones del 1er Inter Barrios de Aragua, con la franela del Barrio La Democracia, y en la cancha del Velódromo Carlos Anzola.
Nunca olvidaré una anécdota personal con Cachi, cuando me agarraba por el cuello y me hacia trotar a juro para que bajara unos cuantos kilos, porque estaba gordo y tenía que estar listo para un intercambio con el equipo La Vega de Caracas y de Antonio Cabruja, cuando apenas tenía 10 años.Después se lo agradecí.
Nunca dejó las pelotas viejas, como fiel defensor del fútbol de los desposeídos, y sus últimos entrenamientos los hizo en la sintética de la Plaza El Estudiante, que por cierto lleva su nombre.
Su norte siempre fueron los jugadores sin uniformes y sin zapatos, pero siempre y hasta el final logró armar sus equipos para competir.
Esa fue su grandeza !!!!!!!
Profe, nunca lo olvidaremos y donde esté, usted cumplió, usted siempre cumplió!!!!!!





