Simonelli, una vida dedicada al fútbol

CARACAS –Entre los protagonistas que han escrito algunas de las páginas gloriosas de nuestro fútbol nacional encontramos a Nicola Simonelli. El futbolista aragüeño en su gloriosa carrera defendió las camisetas de Atlético San Cristóbal, Valencia, Nacional Carabobo y por su puesto la de nuestra selección nacional. Actualmente, Simonelli, es Director de Deportes de la Casa D’Italia de Maracay.

En el centro de la gráfica podemos apreciar a Simonelli durante una charla con sus compañeros de equipo.

Durante un encuentro que sostuvimos con él nos habló de su andar en nuestro fútbol nacional.

“Comencé a jugar fútbol en el Primer Torneo Interbarrio que se disputó en el Estado Aragua. Este torneo era organizado por Muñiz y el señor Cabrujas. Yo representaba al Lourdes que jugaba en el estadio Tacita de plata, después me fui a jugar al San Agustín que era el equipo de mi barrio.”

Simonelli después de su experiencia con el San Agustín se enfundaría las camisetas de Juventud de Aragua, Colegio Amarista y con la UCV Aragua con la que jugaría hasta las juveniles.

“En ese entonces no habían escuelas de fútbol como las conocemos hoy en día. Disponíamos el torneo Interbarrios. Después con el pasar de los años comenzaron a formarse las diversas asociaciones. Donde sí te puedo decir que los más organizados eran en la UCV.”

Entre los entrenadores que ayudaron en la formación de este defensa encontramos al argentino Roberto Fiquepron, que había llegado a Venezuela gracias al Tiquire Flores. En su etapa de juvenil encontramos a entrenadores como “Grillo” Matthias y Humberto Scovino.

“Con Scovino quedamos campeones de los Juegos Juveniles y en la última edición de los Juegos Nacionales disputados en la ciudad de San Cristóbal donde obtuvimos la medalla de oro.”

Después el salto al fútbol profesional donde defendería los colores del Valencia, Atlético San Cristóbal y Nacional de Carabobo.

“Este logro fue posible gracias a Humberto Scovino. Él era el entrenador del estado Carabobo y de allí nos conocíamos. Con Scovino como mister, yo siendo juvenil fui a reforzar al primer equipo del estado. Scovino en ese entonces formaba parte de un proyecto que se llamaba Magallanes de Carabobo, él se encargaba del área técnica. El profe Humberto, me lleva a estudiar a la Universidad de Carabobo. Pero con el conjunto de la universidad nunca llegue a jugar, directamente hago el salto a la Primera División con el Valencia en la temporada 1978-1979.”

Simonelli durante su estadía con el Valencia FC.

En la Universidad de Carabobo, Nicola Simonelli se gradúa en Relaciones Industriales. El nativo del estado Aragua,luego de obtener su título universitario, comienza su andar en la Primera División con la camiseta del Valencia con la única excepción de la zafra 1982-1983 cuando se enfundó la elástica del Atlético San Cristóbal que en ese entonces era dirigido por Walter “Cata” Roque.

“Cuando comencé a jugar en el fútbol profesional con el Valencia, así como en todos los equipos de la Primera División, la mayoría de los jugadores eran argentinos y brasileños. Y los criollos, eran hijos de inmigrantes: españoles, italianos y portugueses. Yo tuve la suerte de poder compartir en el terreno de juego con jugadores como Luis Mendoza y Richard Páez.”

En el año 1983, Simonelli, a nivel de clubes escribió una página histórica para un club venezolano en la prestigiosa Copa Libertadores cuando con el Atlético San Cristóbal llegó a semifinales. En esa edición de la máxima competición por clubes del continente el conjunto andino se midió en la primera ronda a Deportivo Táchira y los ecuatorianos Barcelona y Nacional.

Ese año el Atlético sorprendió a propios y extraños al quedarse con el primer lugar de su grupo gracias a sus 8 puntos conquistados. Los dirigidos por el “Cata” Roque obtuvieron tres victorias, dos empates y una derrota.

En ese entonces el conjunto andino contaba en sus filas con jugadores como: Franco Fasciana, Gonzalo Landaeta, Jorge Chessio, Pedro Brito, Carlos Arismendi, Rómulo Otero, Carlos Moreno, Ernesto de Souza, Gaby Barreiro, Pedro Febles y Carlos Maldonado.

En semifinales el conjunto venezolano se mediría a dos conjuntos uruguayos: Peñarol y Nacional. En aquel entonces el formato de la Copa Libertadores era distinto al que conocemos en la actualidad. Luego del empate 0-0 ante los aurinegros, los dirigidos por el “Cata” recibieron tres derrotas consecutivas. De esta manera se vio truncado el sueño de ser campeones a nivel continental.

“De la Copa Libertadores tengo un grato recuerdo. En la primera ronda, en la ciudad de San Cristóbal derrotamos con pizarra de 2-0 al Barcelona y al Deportivo Táchira. Recuerdo cuando viajamos a Ecuador para enfrentarnos al Barcelona. Ese día el estadio estaba completamente de amarillo y nosotros logramos rescatar un valioso empate 3-3. Gracias a ese resultado logramos clasificarnos a las semifinales del torneo.”

Durante su vasta carrera, el defensa aragüeño tuvo el honor de enfundarse la camiseta de la Vinotinto. Con la selección nacional participó en una Copa América y dos ediciones de las eliminatorias rumbo al mundial.

“Fue un honor haber jugado con la selección nacional. Con la elástica de la selección tuve la suerte de medirme  con los brasileños Zico, Júnior, Sócrates, los argentinos Maradona, Passarella, Pasculli, Fillol y el peruano Barbadillo. Del juego contra la selección argentina participé en el famoso 2-3 de San Cristóbal  ese día ellos terminaron pidiendo la hora.”

Simonelli, nos contó dos anécdotas de ese juego disputado el 25 de mayo de 1985 en la catedral del futbol venezolano.

“Eran los minutos iniciales del cotejo y a la selección argentina le pitan un tiro libre a favor. Sobre el balón se presentan Maradona y Pasarella mientras que de nuestro lado “Guacharaca” Baena está armando la barrera en la que estamos varios jugadores entre ellos Nelson Carrero y yo. Pero el único que le estaba dando la espalda al balón era Nelson, en eso le digo: ¡Voltéate! y el me responde: ¡Y me voy a perder el gol de Maradona!”

Otra de las anécdotas de ese juego disputado bajo la lluvia en San Cristóbal tiene que ver con Carlos Maldonado. “Ese día en el hotel el míster Walter “Cata” Roque lee las alineaciones, pero nombra solo diez jugadores titulares y los integrantes del banquillo. Todos nos miramos a la cara y pensábamos que habíamos oído mal. Nos montamos en el autobús, llegamos al estadio en eso el Cata ve a Maldonado y le dice: ¿Y tú? ¿Qué haces en mono? A lo que Carlitos le contesta: ¡Tú, no me nombraste! Pensé que me estabas mandando a la tribuna. Y el Cata le dijo: Pero si tu estas entre los titulares. Allí fue el corre corre para el uniforme de Carlitos.”

Simonelli defendió en 5 ocasiones la camiseta de la selección nacional.

 

A lo largo de su carrera Nicola Simonelli defendió en 5 ocasiones el uniforme de la selección de mayores. Lo hizo en las eliminatorias para el Mundial España 1982 ante Brasil. Simonelli también participó en la Copa América de 1983 donde salto al terreno de juego en un solo compromiso y en las Eliminatorias rumbo a México 1986 donde fue usado por el mister en 3 compromisos.

“Con la selección los juegos que más recuerdo son ante Brasil y Argentina. En el juego ante la canarinha recuerdo un Estadio Olímpico de la UCV lleno. Ese día había gente hasta en la pista de atletismo.”

Durante el encuentro que sostuvimos con Simonelli nos confesó que uno de los juegos que borraría de su historial es uno disputado el 15 de septiembre de 1985. En ese entonces defendía los colores del Nacional de Carabobo y visitaban la ciudad de San Cristóbal para enfrentarse al Deportivo Táchira. Ese día el equipo patrocinado por la empresa cervecera fue derrotado de manera sopresiva con pizarra de 4-0 por los andinos. El equipo de la ciudad industrial de Venezuela estaba disputando un torneo de ensueño y tenía en sus filas a un gran número de jugadores de la selección nacional, por su parte el aurinegro venía de una racha negativa.

Nicola Simonelli, en su carrera deportiva, tuvo muchos entrenadores, pero los que lo dejaron marcado fueron Humberto Scovino y Walter “Cata” Roque.

“Humberto Scovino es como un padre futbolístico para mí. Con él aprendí a tener esas ganas de jugar y de ganar. Después, el Cata lo considero como un padre adoptivo, él me enseño a luchar, trabajar todo con mucho sacrificio y por el bien del fútbol. Todos los jugadores que estuvimos bajo su mando y que después nos dedicamos a la dirección técnica usamos su filosofía en nuestros equipos.”

Después de colgar los botines entrenó y jugó con con la Casa D’Italia de Maracay. Después paso al Carabobo Fútbol Club que militaba enla Segunda División. Sin olvidarnos de su experiencia con el Aragua donde cubrió diversos cargos desde el terreno de juego hasta en las oficinas. Actualmente es el director deportivo de la Casa D’Italia de Maracay.

 

Por Fioravante De Simone